No es una falacia que mientras mas son sus súbditos, mas probabilidades tienen de cumplir sus objetivos. La realidad ha provocado que esta frase se impregne en mi memoria, por el hecho de ver que quien se roba un salami por necesidad cumple diez años de condena, sin embargo, quien hiere, asesina, y roba millones para luego repartirlos sale airoso en el mínimo intento.
Quienes estan allá arriba simplemente no sienten el castigo de vivir sin voz, quemándose por querer protestar contra algo que jamás se resolverá. Así es como por tres meses ELLOS nos usan para tirarnos a la basura como si no los hubieramos ayudado. Mientras muchos siguen sumergidos en su diplomacia, metros y promesas, otros darían lo que fuera por una migaja de pan. Pero tan indiferentes son como para voltear a ver la situación por la que tantos pasan, quizás por el miedo a convertirse en estatuas de sal.
Persisten en Cotuí vestigios de grafitis que un día sirivieron de manifiesto en contra de la BARRICK GOLD,
intento que fué vano por la atención efímera recibida. Y todavía, después de tantos años, nos siguen cambiando espejitos por oro.
viernes, 30 de julio de 2010
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